ARTES Y ARTESANÍA MANUAL CROATA (De Herencia Croata)

25-5-18

 

Las artes y artesanía manual de los croatas constituyen las creaciones de los campesinos mismos para su propio uso y de los artesanos aldeanos para el consumo popular. Ostentan características de una creación colectiva donde el creador particular sigue las tradiciones de la herencia artística, pero introduciendo nuevos elementos o modificando los heredados. Las comunidades campesinas preservan estos productos de arte y artesanía popular o los abandonan de acuerdo con las necesidades y de la predisposición psicológica dentro de una estructura particular económico-social (agrícola, pastoral, marina, semiurbana, etc.).

 

Las creaciones de artes plásticas son predominantemente planas y solamente en algunos casos acusan algún relieve profundo o son dimensionales (monumentos y lápidas de las tumbas, decoraciones de las edificaciones, formas humanas y animales en los instrumentos musicales, repostería). El arte plano es, más que todo, ornamental con motivos geométricos o figurativos, predominando entre estos últimos los motivos vegetales, muy geometrizados. Entre las escasa muestras de arte plano y netamente figurativo hay que mencionar las pinturas sobre vidrio de Zagorje Croata, o el motivo de mezquitas, cipreses, etc. en el arte oriental de Bosnia. El arte croata ornamental geométrico y vegetal geometrizado es muy abundante y se encuentra en todas partes. Revela también una mayor antigüedad, habiendo florecido en Croacia durante los tiempos medievales (arte paleocroata, arte bogumil – patereno). Ricos y variados, los ornamentos croatas no constituyen solamente un medio decorativo sino una verdadera expresión artística.

 

Otra forma de dividir los productos de arte y artesanía manual es la de considerarles por el tipo de material en que están labrados: madera, cerámica, piedra, cuero, metal, textil; y aun por sus adornos como en la repostería y tatuajes. Los trajes nacionales y la arquitectura rural quedarían incluidos dentro de este grupo, pero los presentamos separadamente, por la importancia que cada uno tiene individualmente.

 

Madera. La elaboración de objetos de madera se halla muy difundida y desarrollada a causa de la abundancia y variedad de esa materia prima. De ella se hacen ruecas (preslice), vasos, cantimploras (čuture), diferentes cajas, instrumentos musicales de viento (flautas – frule, dvojnice) o de cuerda (tambure y gusle) husos, bobinas, palas de lavar, cofres y baúles para guardar ropa, y otros tantos utensilios, estuches, muebles y juguetes. Además del simple tallado con cuchillo, las decoraciones se ejecutan en grabado (paranje), ranurado (dubenje), cincelado (rovašenje), perforación (proboj), pirograbado (žeženje), coloreo (bojenje), puntado (punciranje) y la incrustación (sedef entre los musulmanes). Los motivos más frecuentes son líneas rectas, inclinadas o zigzagueantes en variadas combinaciones, rosetas, círculos sencillos y concéntricos, triángulos, ganchos, etc. Los cofres, baúles y arcas en el área etnográfica panónica son frecuentemente coloreados o cubiertos con bronce, mientras que los del área dinárica llevan tallados en relieve cipreses, líneas ondulantes o el árbol de la vida (de origen oriental). En el área panónica también se emplea madera tallada para decorar las casas y los galpones.

 

Cerámica. Entre los croatas la cerámica tiene gran difusión y data de orígenes antiquísimos. Con ella se produce recipientes de diferentes formas y con diversas finalidades, pero predominantemente para el uso en la cocina. Existen tres tipos básicos de productos cerámicos. El primero y más viejo es el de las áreas etnográficas dinárica y adriática, trabajado de una manera burda con torno manual; está hecho de tierra (arcilla impura), mezclada con caliza, cocida a llama viva, nunca barnizada, ennegrecida y utilizada como cacharros de cocina. Una cerámica totalmente distinta es la que se encuentra en el área panónica. No tiene tanta antigüedad, es más refinada, de pura arcilla, trabajada con torno de pedal, cuidadosamente decorada, coloreada y barnizada. La decoración consiste en sencillos motivos geométricos (líneas zigzagueantes y ondulantes, puntos, círculos, aspirales) o también en motivos figurativos, principalmente vegetales. Además de varios tipos de recipientes se hacen también en esta área otros objetos útiles o para juego. El tercer tipo es el de la Bosnia Central (Kiseljak), donde los bellísimos objetos blancos de forma y orígenes arábigo-islámicos son pintados con motivos igualmente orientales en marrón.

Calabazas. Una vez maduras, vaciadas y secadas, las calabazas sirven como utensilio doméstico. Originariamente, la decoración de las calabazas estaba restringida a una parte del área panónica (Eslavonia), pero en los últimos años se ha ido extendiendo también a otras zonas del país. Tales hermosas decoraciones son grabadas con un cuchillo especial y ennegrecidas o coloreadas mediante la aplicación de ácidos. Los motivos son vegetales (hojas de roble, bellotas y flores), geométricos (líneas, triángolos) o animales (liebres, peces y aves).

   

Textiles. Es sumamente vieja la tradición del tejido entre los croatas. Como se ha mencionado al describir los trajes nacionales, hasta hace poco se producía una rica variedad de telas que iban desde las finas se-das y lienzos de lino y de algodón hasta los pesados productos de lana y de pelo de cabra. Estos textiles domésticos (svila, platno, sukno, bel, čoja, kostrijet) se van extinguiendo al ser sustituidos por productos industriales. Lo único que persiste es el tejido de medias, pantuflas, chales, guantes, suéteres y gorros, más expuestos siempre a las influencias urbanas.

En contraste con la decadente elaboración de telas, se ha conservado todavía vigorosamente el tejido de tapices. Se usan más que todo en las paredes y sobre las camas en sustitución de las colchas, o bien, para cubrir asientos y cofres o arcones, Son de dos tipos: plano o de pelo.

Los telares son relativamente pequeños y por ello no es raro ver tapices constituidos por dos o más unidades con costura. Los tapices muy conocidos de Lika y Eslavonia son de pelo largo con grandes motivos geométricos, poco detalle y amplios trozos de colores lisos. Los más bellos ejemplares del otro tipo de tapices se tejen en Bosnia. Estos son de punto fino, pudiéndose ejecutar complejos dibujos geométricos (líneas zigzagueantes, motivos angulares, romboidales y escalonados) o de inspiración animal y vegetal, de origen oriental, también geometrizados.

Los bordados se ejecutan sobre varios tipos de telas (platno, sukno) o sobre seda (influencias orientales). Los objetos textiles con mas frecuencia bordados son los pañuelos, toallas y partes del traje nacional (mangas, pecho, cuellos, bordes) . Tanta en el área dinárica como en la panónica son muy bellos los que llevan motivos geométricos o geometrizados. Los hay también, sin embargo, vegetales (flores y hojas de Alta Croacia y Eslavonia) o algunos de origen turco-oriental (entre los musulmanes de Bosnia-Herzegovina). A veces, los bordados se hacen en tiras de teia que pueden coserse o descoserse cada vez que la pieza grande ha de ser lavada. Es frecuente igualmente el uso de cordones trenzados o decorados con cuero de varios colores.

Tanto en el tejido como en los bordados, los colores se combinan de acuerdo con el gusto tradicional, resultando conjuntos de armonioso colorido donde predomina el rojo. Todavía hay regiones que prefieren teñir los hilos de lana usando técnicas tradicionales, casi primitivas, en vez de usar colorantes químicos sintéticos. En tales casos la granza proporciona el rojo; la piel de cebolla, el amarillo; ciertas hierbas, eI verde; y Ias cáscaras de nuez verde, acidulada con coles agrias, el marrón y el negro.

 

El encaje está muy difundido en el área litoral adriática debiéndose en parte a las influencias mediterráneas. Entre ellos se d, stacan los encajes de la isla de Pag y de los alrededores de Dubrovnik. En Alta Croacia se usan en la elaboración de pequeños gorros femeninos (poculica), siendo el centro más importante Lepoglava. Tanto los primeros como los segundos prueban una gran virtuosidad técnica y sentido estético.

Hay que mencionar que en Croacia Ias artes populares del tejido, tapices, bordado y encaje son, como es de esperar, del dominio de la mujer. Las jóvenes campesinas pasan largas veladas invernales tejiendo o bordando las piezas de su ajuar, poniendo en ello gran cuidado y amor, ya que aquéllas van a ser adorno y orgullo de sus futuros hogares.

 

Piedra. Las áreas etnográfico-culturales dinárica y adriática se destacan por la abundancia de caliza, y una tradición secular ha contribuido al desarrollo de la artesanía del labrado en piedra. Es en las construcciones (casas, puentes, muros, puertos) y en trabajo decorativo (lápidas sepulcrales, portales) donde se destacan los labradores de piedra de Croacia.

 

Cuero. El decorado de varios tipos de abrigos de cuero (kožuh) es característico del área etnográfica panónica (Alta Croacia). Se debe en buena parte a la influencia húngara a juzgar por el predominante: el tulipán. Practicado en variados colores, se ejecuta aplicando, fijando y superponiendo diversos cortes de cuero con o sin los bordados de lana. En las regiones dinárica y adriática los objetos de cuero llevan poca o ninguna decoración, con excepción de Ios anchos cinturones que a veces ostentan incrustaciones metálicas.

 
 

Metal. En las prendas femeninas, en algunos trajes masculinos de la región dinárica (decoraciones metálicas, cinturones, etc.) y en el decorado de las armas es donde más se usa el metal. Resultan muy conocidos los hermosos trabajos a martillo realizados por artesanos bosníacos en metal (kujundžije), quienes trabajan en cobre, bronce y plata. Los productos son cajas, utensilios de cocina, bandejas, juegos de café, pequeños hogares metálicos (mangale) y fetiches (hamajlije). Los motivos y técnica son de origen turco-oriental y el centro principal es Sarajevo en Bosnia. El decorado es una combinación de grabado y cincelado. También son conocidos los productos de plata elaborado con la técnica de filigrana o de granulado en Dalmacia.

 
 

Huevos de Pascua y Repostería. En Croacia está muy difundida la costumbre de decorar huevos de Pascua (pisanice) con motivos geométricos o vegetales. Esta forma secundaria de arte popular tiene orígenes paleo-eslavos y era símbolo de purificación y fecundidad. Más tarde, en los tiempos medievales, se convirtió en una tradición de Pascua. Los colores vivos de la pintura vegetal se aplican por medio de diferentes técnicas. La más usada es la de los sucesivos baños. habiéndose trazado antes motivos decorativos sobre el huevo con cera. La pintura no se adhiere a los dibujos de cera, quedando bellísimos motivos predominantemente blancos sobre fondos de colores vivos. Otra técnica es la aplicación de ácido clorhídrico con un pincel sobre el huevo ya pintado de un color. Los huevos de Pascua croatas se parecen a los de ucranianos y polacos por las técnicas y motivos de decoración.

Es también interesante desde el punto de vista de las artes populares la preparación de bizcochos decorados (licitarije) de Alta Croacia con formas de muñecas, jinetes, corazones, etc. Los bizcochas son de diferentes colores con las decoraciones de azúcar, espejitos y motivos impresos. A juzgar por los motivos, se trataría de infuencias barrocas.

 

Tatuaje. Entre los croatas católicas de Bosnia se practica el tatuaje, especialmente entre las mujeres. Los motives son gaométricos, semejantes a los más antiguos decorados de huevos. Las más frecuentes son soles radiantes y numerosas cruces. La técnica consiste en preparar una mezcla de negro de humo con leche y miel, o simplemente usar la pólvora y luego aplicarla con una aguja sobre los dibujos marcados de antemano en la piel.

 

 

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