EL DELTA DEL RIO NERETVA _________________

22-7-21

 

 

El delta del río Neretva impresiona con su salvaje y sorprendente aspecto, tanto que quien lo visita por primera vez, navegando en barco y pasando por el laberinto de sus ramas, se olvida de la comida para poder contemplar los cambios constantes del paisaje del delta.

 

El delta del Neretva es el paraíso en la tierra, ante todo para los gastrónomos. Porque bajo la tierra, en la tierra misma, en el agua y en el aire, se pueden encontrar todas las especies necesarias para una comida exquisita.  La primera atracción es, desde luego, la anguila. De ellas disfrutó el emperador romano Vespasiano lo que testimonian los restos arqueológicos del pueblo de Vid.

 

La pureza del río Neretva garantiza su calidad y su sabor: los visitantes se quedan siempre sorprendidos al ver a los pescadores locales bebiendo del agua en la que pescan. La pesca de las anguilas, requiere una gran habilidad y experiencia, ya que la anguila es un pez alargado, veloz, astuto. Gracias a estas cualidades, la anguila llega a un gran número desde el desovar del lejano y frío Mar de los Sargazos hasta el delta de Neretva. Las hembras son dos veces más grandes que los machos. En otoño las anguilas son más grasas y las primaverales mejor valoradas por la mayoría de los conocedores. Pero es la grasa de la anguila la que permite la preparación de los platos más jugosos. La mejor técnica de preparación de pequeñas anguilas de 10 a 15 cm. de longitud, es picarlas en trozos en un asador pequeño. La grasa de funde lentamente empapando las porciones, la sobra se exprime. Las anguilas se pueden hacer a las brasas o utilizar para el "brodet" (la sopa espesa de pescado). Para el "brodet" rojo también se utilizan las ranas, segunda gran atracción del delta. Los patos salvajes y aves acuáticas completan esta oferta.

 

El delta del río Neretva es una de las zonas más fértiles de Croacia, por su exquisita verdura, fruta (sobre todo mandarinas y uvas), así como los cereales, por lo que no es nada extraño tener hasta tres cosechas anuales en esta región.

 

Las plantas crecen a la vista, el sol y el agua no faltan nunca para la espectacular fuerza de la naturaleza, presentes en todas las estaciones del año. Los hoteleros de la zona, como el famoso "Mate" no sirven a sus clientes solo en sus restaurantes, cerca de las excavaciones arqueológicas de Vid, sino también preparan comidas en los barcos y meriendas en las pequeñas islas.

 

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